1) Carlos Elizondo propone en su editorial de Reforma (12-XII-2008) congelar los aumentos salariales de la burocracia:
En el pasado, cuando había crisis, la alta inflación de varios dígitos se encargaba de cobrar este sacrificio a todos los trabajadores que perdían su empleo. En esta ocasión, sin embargo, por primera vez, al ser una crisis que viene de afuera, ésta no va a estar asociada con un aumento significativo de la inflación, lo cual es por supuesto bueno, pero hace que recaiga el costo sólo sobre quienes pierden el empleo, y que en el sector privado esto vaya a ser más agudo de lo que era en ciclos recesivos similares.
La factura esperada para el aumento salarial del 2009 es de 6 mil 543 millones de pesos, sólo para los trabajadores del gobierno federal en la administración central. Esto sin contar prestaciones que suelen inflar la nómina y que junto a la creación de nuevas plazas lleva a un gasto total para el año entrante de 15 mil 12 millones de pesos. El aumento salarial representa más de lo que se va a gastar el gobierno el próximo año en el Programa de Infraestructura Básica para de los Pueblos Indígenas, 4 mil 378 millones de pesos, el total de lo que será gastado en aumentos salariales, prestaciones y creación de nuevas plazas equivale al gasto programable para el 2009 de la Secretaría de Marina (16 mil 59 millones de pesos).
Andrés Oppenheimer sugiere también en Reforma (12-XII-2008) reducir los subsidios a los ricos y enfocarlos en la población que más lo necesite:
La idea es, a grandes rasgos, la siguiente: durante décadas, casi todos los países latinoamericanos han mantenido "subsidios universales" a la gasolina, la electricidad, el agua, la educación universitaria y otros servicios que ofrecen a todos los ciudadanos, independientemente de su capacidad de pago…
En México, el Gobierno gasta 7 mil 600 millones de dólares por año para dar educación gratuita a los estudiantes en las universidades estatales, independientemente de si los jóvenes pueden pagar o no…
Cerca de 51 por ciento de este dinero va para el 20 por ciento más rico de la población, según el Banco Mundial…