México ha progresado mucho en temas de transparencia, pero esos avances no han logrado transformar la relación entre los ciudadanos y la autoridad. ¿De qué sirve saber el salario del Presidente, si no se tiene información accesible sobre los peritajes de seguridad de las guarderías del IMSS? La transparencia no sólo es un fin en si mismo, sino un insumo para rendir cuentas sobre la calidad de los servicios que provee el gobierno.
En Hermosillo Sonora, alguien era responsable de garantizar que las guarderías subrogadas del IMSS cumplieran con los requisitos para garantizar la seguridad de los pequeños usuarios. En este dramático caso, el federalismo mexicano ha servido para diluir responsabilidades: el gobierno estatal le echa la culpa a su contraparte federal, mientras que el IMSS apunta su dedo hacia el municipio. Sobre el dolor de los infantes muertos, ahora viene el agravio de autoridades que se manifiestan ajenas a toda responsabilidad. ¿Quién es la persona o institución encargada de que una tragedia de esta magnitud no se repita? Todavía no esta claro.
El director del IMSS salió a decir que la guardería cumplía con todos los requisitos de seguridad. El mensaje debería helar la sangre a millones de madres trabajadoras que tienen a sus hijos en guarderías vigiladas por el Instituto: hay cuarenta y seis niños muertos, pero el local había tomado todas las precauciones necesarias para funcionar. Ante la dolorosa evidencia sólo caben dos lecturas: los requisitos de seguridad están mal diseñados o el inspector encargado de verificar a la guardería ignoró los peligros del local.
¿Quién era el inspector encargado de supervisar esa guardería? ¿Quién fue el responsable de asignar su subrogación? ¿Cuáles son los requisitos para determinar quien sí y quien no puede operar una guardería subrogada? ¿Quiénes son los dueños de las 1420 guarderías subrogadas por el IMSS?
Internet es una tecnología con un potencial revolucionario para la rendición de cuentas. ¿Qué ocurriría si cada guardería subrogada tuviera la obligación de tener una sencilla página de Internet donde se transparentara información básica para los padres y el propio IMSS: nombres y reportes de los inspectores de seguridad, información básica sobre ejercicios de simulacro, mantenimiento de alarmas contra incendio, etc. Las páginas se podrían actualizar mensualmente con la información vigente. Con esta herramienta, los padres se podrían convertir en vigilantes de la guardería y de los inspectores del IMSS.
En temas de gobierno y política pública no hay varitas mágicas que solucionen todos los problemas en un parpadeo. Muchas familias trabajadoras no tienen acceso a Internet, pero aún así la burocracia del IMSS y las guarderías se verían obligadas a rendir cuentas ante la instancia más importante: los usuarios del servicio. Los avances en materia de transparencia apenas arañan la superficie de la administración pública. Las entrañas aún permanecen a obscuras.


