Es una muy buena noticia la iniciativa de reforma legal de que ningún particular o empresa pueda comprar tiempo en radio y TV para apoyar campañas políticas. Será un avance que la propaganda política sólo se pueda dar en tiempos oficiales. Sin embargo, 48 minutos diarios de propaganda me parece una sobredosis de publicidad política que puede indigestar a más de un ciudadano.
La idea de prohibir o limitar las campañas negativas es una franca violación a la libertad de expresión. ¿Qué juez o burócrata electoral marcará la línea divisoria entre la crítica argumentada y la propaganda negativa? Las campañas negativas son tan antiguas como la libertad para criticar a un adversario. Aquí va uno de los primeros comerciales de TV de propaganda negativa en la campaña presidencial de EUA en 1960 entre John F. Kennedy y Richard Nixon.
Campaña negativa contra el primer ministro de Australia
Puedo aceptar que Homero Simpson aparezca como Anakin Skywalker, lo que sí me parece una falta de respeto a los íconos más venerables de la Generación X (equis) es que Ned Flanders personifique al pirata de las galaxias Han Solo. Afortunadamente a Chewbacca lo dejaron en paz. Va aquí este video de 50 y pocos segundos que combina dos grandes sagas de la cultura gringo-occidental.